Aunque parezca que tengo abandonado el blog, no es así, eh? es que prefiero contaros cositas menos a menudo, porque si no, las noticias serían siempre las mismas.
Casi va a hacer dos meses y medio que me operé, y llevo 19 kilos!! Estoy muy contenta con el progreso, aunque sé que esto no será así siempre, así que, por ahora, voy a disfrutar el momento.
Sigo estando muy cansada, empecé hace cerca de un mes a arrastrar un cansancio bastante fuerte. Pensé que sería alguna cosa baja, la b12, el hierro, o algo así, pero el día 1 fui al endocrino, y todo estaba dentro de los márgenes, lo único que estaba un poquito bajo eran las proteínas, pero no justifican mi cansancio. Me dijo que posiblemente fuera la TSH, pero que se le había olvidado pedírmela (vaya...), que me la pediría para la próxima revisión... en abril de 2.013!!! de aquí a abril me puede dar un patatús!!!!!!
No sé si es porque me he operado por privado, o porque es su protocolo, pero me parece exagerado tanto tiempo entre una revisión y otra, haciendo tan poco tiempo de la operación, menos mal que voy teniendo revisiones más a menudo con Resa al principio, porque me preocupa que algo de la analítica baje mucho y me ponga pochita.
Echo mucho de menos la cocacola, la echo de menos muchíiiiismo, a veces se me hace la boca agua de pensar en ella, creo que tengo un problema jajajajajaa!!! Cuando haga los tres meses de operada voy a tomarme una con mucho hielo, bien fria, un poquito agitada para quitarle todo el gas que pueda (no todo, que está asquerosa) y me la voy a beber muuuuyyyyy despaaaaaaciooooo para que me dé tiempo a ir echando el gas (vamos, lo que va siendo eructar). Aún así voy a intentar no abusar del gas por eso de que expande el estómago, y no es plan de tirarlo todo por la borda por un poco de gas, no?
Otra cosa que echo de menos es el beber con la comida, yo, que estaba acostumbrada a beberme una jarra entera de casi una sentada... el cambio tan radical se nota. Sé que algunas operadas no tienen problema con mezclar comida y agua, que no les han dicho nada, pero si simplemente bebiendo de más a la media hora de comer, me pongo a morir, ni me atrevo a comer con líquido, tiemblo!!
Y hablando de ponerse a morir, hace unos días tuve mi primer desastre alimenticio. Me pasé comiendo, y acabé vomitando, es la primera vez que me pasa, y no creo que se vuelva a repetir, qué malestar, qué mal cuerpo, qué de todo!!. Yo, que siempre he tenido problemas para vomitar y le tengo más miedo que a un "nublao", jamás había agradecido tanto echar la comida, qué agusto me quedé... pero eso sí, una y no más, a seguir comiendo despacio y controlando cantidades, que luego viene lo que viene.
Todavía no he empezado a hacer ejercicio, este calor y este cansancio, sumados a mi pereza, hacen que todavía no haya movido ni un dedo. Pero, a pesar de mi vaguería, tengo decidido empezar con el aquagym en septiembre, cuando vuelva de vacaciones. Sé que me va a costar mucho, pero es algo muy bueno para mi cuerpo, y para el alma, el ejercicio es un vicio, y espero que me pique un poco, y sentirme bien física y moralmente.
El 30 de mayo de 2012 me sometí a un bypass gastroileal. Ese día volví a nacer. Este blog cuenta la evolución desde mi decisión de operarme hasta el día de hoy, y espero ayudar a todas las personas que se encuentren en mi situación.
viernes, 10 de agosto de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
Actualizandoooo
Caray, así, como quie no quiere la cosa, llevo un mes sin escribir, así que, vamos a ir actualizando, no?
Ya hace mes y medio que me operé, hay que ver cómo pasa el tiempo!!! Ya puedo decir que me encuentro bien, porque, en mi caso, he pasado por una etapa de mucho cansancio, me sentía como si en vez de quitarme kilos, me los estuvieran echando encima, me pesaba todo el cuerpo, se me cerraban los ojos, me sentía sin fuerza, pero, esta semana, por fin, me he notado mucho mejor, he aguantado toda la semana de trabajo sin problema, más o menos como antes, y eso anima mucho!!!
Me he quitado 12 kilos de encima, y me noto con bastante menos volúmen, sobre todo la cara y la zona del pecho; no me peso desde el día 30 y no voy a volver a hacerlo hasta que pase un mes porque, creo que ya lo he comentado, si no aquí, en algún foro, siento una especial obesión por la báscula que hace que me quiera subir encima a todas horas, así que, he decidido que lo haré una sola vez al mes. Que cómo lo llevo? uy, me cuesta, me cuesta mucho no rebuscar por casa la dichosa báscula (me la tienen escondida) y quitarme el mono, jejejee, peeeeeero, me he comprometido a no pesarme antes, y lo quiero conseguir.
Me va valiendo la ropa del verano pasado que ya no me podía poner por septiembre o así, menos mal, porque no quería comprarme ropa a mansalva sabiendo que, seguramente, no me valga el año próximo. Tengo un vestido blanco que me encantaba, y ojalá me lo pueda poner pronto (todavía no baja del pecho)
Con respecto a la comida, todo me va sentando bien, salvo la verdura (manda webos!!) que me da malestar y muuuuuuuuuuuuchos gases; me ha dicho el médico que al principio es normal, por lo que espero poder comerla sin problemas en unos meses. Otro tema aparte, es que, últimamente me sentía muy agobiada con la comida, eso de hacer 5 comidas sin tener hambre, me estaba haciendo sentir mal, incluso con ansiedad, por lo que opté por enviarle un correo a África, la nutricionista y me ha dicho que si no tengo hambre, que no fuerce, así que, dicho y hecho, en el desayuno sólo me tomo un zumo, y ya el resto del día lo paso mejor, incluso ayer senti un poquito de rugido de estómago. Es curioso, yo desayunaba el zumo y una tostada y ya el resto de las comidas las hacía con desgana, y ha sido quitar la tostada y me siento mucho mejor, y si no me apetece merendar, pues no meriendo, y todo genial!!
Ah!! el agua me ha causado un par de indigestiones pero creo que ya he aprendido la lección: ojo con beber agua a mansalva y deprisa después de las comidas, incluso habiendo pasado la media hora de rigor, sólo puedo beber agusto si tengo el estómago vacío. A esto me estoy acostumbrando todavía, han sido muchos años bebiendo a lo bruto y ahora, cuesta, claro.
Tuve el 27 consulta con el endocrino (me tocó por la tarde y no estaba la borrega de la otra vez), me estuvo haciendo muchas preguntas sobre la operación que me habían hecho, sobre si me habían enseñado hábitos nuevos, si me había visto un psiquiatra para el informe, etc... De momento me ha mandado una analítica y quiere volver a verme el día 1, así que debo suponer que me va a seguir llevando él, aunque tal y como está la sanidad, a saber...
Y, así, por encima, con respecto a mi peso y demás aspectos de la obesidad, creo que no tengo mucho más que contar. Espero actualizar más a menudo, que desde que volví a trabajar, no tengo tiempo para nada!!!
Ya hace mes y medio que me operé, hay que ver cómo pasa el tiempo!!! Ya puedo decir que me encuentro bien, porque, en mi caso, he pasado por una etapa de mucho cansancio, me sentía como si en vez de quitarme kilos, me los estuvieran echando encima, me pesaba todo el cuerpo, se me cerraban los ojos, me sentía sin fuerza, pero, esta semana, por fin, me he notado mucho mejor, he aguantado toda la semana de trabajo sin problema, más o menos como antes, y eso anima mucho!!!
Me he quitado 12 kilos de encima, y me noto con bastante menos volúmen, sobre todo la cara y la zona del pecho; no me peso desde el día 30 y no voy a volver a hacerlo hasta que pase un mes porque, creo que ya lo he comentado, si no aquí, en algún foro, siento una especial obesión por la báscula que hace que me quiera subir encima a todas horas, así que, he decidido que lo haré una sola vez al mes. Que cómo lo llevo? uy, me cuesta, me cuesta mucho no rebuscar por casa la dichosa báscula (me la tienen escondida) y quitarme el mono, jejejee, peeeeeero, me he comprometido a no pesarme antes, y lo quiero conseguir.
Me va valiendo la ropa del verano pasado que ya no me podía poner por septiembre o así, menos mal, porque no quería comprarme ropa a mansalva sabiendo que, seguramente, no me valga el año próximo. Tengo un vestido blanco que me encantaba, y ojalá me lo pueda poner pronto (todavía no baja del pecho)
Con respecto a la comida, todo me va sentando bien, salvo la verdura (manda webos!!) que me da malestar y muuuuuuuuuuuuchos gases; me ha dicho el médico que al principio es normal, por lo que espero poder comerla sin problemas en unos meses. Otro tema aparte, es que, últimamente me sentía muy agobiada con la comida, eso de hacer 5 comidas sin tener hambre, me estaba haciendo sentir mal, incluso con ansiedad, por lo que opté por enviarle un correo a África, la nutricionista y me ha dicho que si no tengo hambre, que no fuerce, así que, dicho y hecho, en el desayuno sólo me tomo un zumo, y ya el resto del día lo paso mejor, incluso ayer senti un poquito de rugido de estómago. Es curioso, yo desayunaba el zumo y una tostada y ya el resto de las comidas las hacía con desgana, y ha sido quitar la tostada y me siento mucho mejor, y si no me apetece merendar, pues no meriendo, y todo genial!!
Ah!! el agua me ha causado un par de indigestiones pero creo que ya he aprendido la lección: ojo con beber agua a mansalva y deprisa después de las comidas, incluso habiendo pasado la media hora de rigor, sólo puedo beber agusto si tengo el estómago vacío. A esto me estoy acostumbrando todavía, han sido muchos años bebiendo a lo bruto y ahora, cuesta, claro.
Tuve el 27 consulta con el endocrino (me tocó por la tarde y no estaba la borrega de la otra vez), me estuvo haciendo muchas preguntas sobre la operación que me habían hecho, sobre si me habían enseñado hábitos nuevos, si me había visto un psiquiatra para el informe, etc... De momento me ha mandado una analítica y quiere volver a verme el día 1, así que debo suponer que me va a seguir llevando él, aunque tal y como está la sanidad, a saber...
Y, así, por encima, con respecto a mi peso y demás aspectos de la obesidad, creo que no tengo mucho más que contar. Espero actualizar más a menudo, que desde que volví a trabajar, no tengo tiempo para nada!!!
jueves, 14 de junio de 2012
Un pequeño contratiempo
Hoy hace 15 días de mi operación. Ya me quitaron las grapas el viernes pasado, me las quitaron todas a la vez, así que genial, un peso menos, porque me tiraban un montón. Ya se me han caído las costras de la herida de encima del ombligo y de la de al lado y he empezado a usar rosa mosqueta, que, aunque dudo mucho que vaya a ponerme un bikini alguna vez, si por lo menos puedo suavizar la cicatriz ,pues mejor.
Tolero muy bien todos los líquidos que voy tomando, poco a poco, eso si, porque si me como un polo del tirón, cuando acabo me siento hinchadísima y tengo que esperar a que baje para poder meter algo más. Mañana ya empiezo con la dieta triturada, tengo la casa llena de potitos, jejeje, que como dicen que tienen alimento y poca grasa, pues voy a probar con ellos (tengo de bebé y unos para adulto que me compró mi madre, ya os contaré). Estoy deseando empezar a comer algo porque me encuentro muy cansada y con mucho sueño, a ver si comiendo algo ya voy espabilando y siendo más yo.
El único contratiempo que he tenido es, que, a la semana de estar operada, comencé con un dolor tremendo en el costado izquierdo, yo pensaba que sería alguna contractura de dormir en una postura que no es la habitual, o de moverme de forma diferente, pero, después de dos visitas a urgencias, me dijeron que era porque todavía tenía aire del que te meten en la laparoscopia, y que éste había causado irritación en la pleura y en el diafragma. Lo mejor? que no existe un tratamiento, sólo tomar ibuprofeno y paracetamol para intentar calmar el dolor (que en mi caso... ja!), esperar a que se pase y reposo. No puedo dormir tumbada, así que lo hago semi sentada, por lo que no descanso bien y me despierto muchas veces. Hace ya 8 días y, según mi médico, todavía tengo para una semana más, así que, en principio, hasta el 25 no volveré al trabajo, y ya estoy un poco hartita de estar en casa, de hacer reposo (sólo he perdido medio kilo esta semana) tengo ganas de volver a mi vida normal.
Tolero muy bien todos los líquidos que voy tomando, poco a poco, eso si, porque si me como un polo del tirón, cuando acabo me siento hinchadísima y tengo que esperar a que baje para poder meter algo más. Mañana ya empiezo con la dieta triturada, tengo la casa llena de potitos, jejeje, que como dicen que tienen alimento y poca grasa, pues voy a probar con ellos (tengo de bebé y unos para adulto que me compró mi madre, ya os contaré). Estoy deseando empezar a comer algo porque me encuentro muy cansada y con mucho sueño, a ver si comiendo algo ya voy espabilando y siendo más yo.
El único contratiempo que he tenido es, que, a la semana de estar operada, comencé con un dolor tremendo en el costado izquierdo, yo pensaba que sería alguna contractura de dormir en una postura que no es la habitual, o de moverme de forma diferente, pero, después de dos visitas a urgencias, me dijeron que era porque todavía tenía aire del que te meten en la laparoscopia, y que éste había causado irritación en la pleura y en el diafragma. Lo mejor? que no existe un tratamiento, sólo tomar ibuprofeno y paracetamol para intentar calmar el dolor (que en mi caso... ja!), esperar a que se pase y reposo. No puedo dormir tumbada, así que lo hago semi sentada, por lo que no descanso bien y me despierto muchas veces. Hace ya 8 días y, según mi médico, todavía tengo para una semana más, así que, en principio, hasta el 25 no volveré al trabajo, y ya estoy un poco hartita de estar en casa, de hacer reposo (sólo he perdido medio kilo esta semana) tengo ganas de volver a mi vida normal.
sábado, 2 de junio de 2012
El primer día del resto de mi vida
Hola a tod@s!! Ya estoy de vuelta. Todo ha salido muy bien.
Rosy y yo nos conocimos el miércoles (y a Vane también) la ví súper bien, y me animó mucho, aunque mis nervios seguía ahí (el lunes cuando ingresó me fue contando por wassap todo lo que le iban haciendo, así que, genial, según me iba pasando a mí, ya sabía qué era lo que venía después).
El ingreso lo hicimos bastante rápido. Mientras estábamos esperando, llegaron mis suegros, que venían en AVE desde Córdoba; al poco nos acompañaron a la habitación, me dieron la 407, que estaba justo enfrente de la que le dieron a Rosy. Cuando llegué allí y vi la cama y el camisón me volvió a entrar otro tembleque, pensaba "ay, madre, que voy, que voy". Pedí un camisón más grande porque veia que no me entraba el que habia, pero me dijeron que lo debia atar al cuello para que luego en el quirófano fuera más fácil quitarlo, que después de la operación me darían uno "decente".
Al poquito de estar allí me tomaron la tensión y las pulsaciones, la enfermera me preguntó si estaba nerviosa, le dije que sí (se me veía a la legua jeje), a los pocos minutos entró Fraguas (qué personajillo, me encantó!!) y el hematólogo; les costó dar con la vena, qué raro en mi... dolió un poquito y luego escocía, pero se pasó rápido. Me dijeron que esa vena había que cudarla, que sería muy complicado coger otra; ya no me dejaron moverme de la cama, pero es que llevaba las bragas puestas, y me hacia pis, así que, al final me levanté, mi marido cogió la bolsa de suero y nos fuimos a hacer pis, de pronto me miré la mano de la vía y se me había llenado de sangre, me cagué de miedo porque pensé que me había cargado la vena, le dije a mi marido "corre, vamos a la cama y le decimos a al enfermera que es que he movido la mano" jajajajaja, y nada, me dijeron que es que había bajado la mano muy rápido, puff, me nos mal, jajajaja.
África, creo que pasó después a darme el consentimiento de la anestesia, a darme los dos dosieres de pautas (uno para los días posteriores a la cirugia y otro para las próximas semanas y la adaptación a la alimentación)
Después vino el psiquiatra, que hablaba muy bajito y pausado, me preguntó que por qué me quería operar, que cuánto pesaba, si habia tenido problemas de anorexia o bulimia... le comenté el problema de ansiedad que habia tenido por la comida, pero al tenerlo controlado, todo bien. Le dije que estaba muy nerviosa y me tranquilizó, o lo intentó, jeje.
El último en pasarse fue el internista que me pregunto si sabía en qué consistía mi operación, me explicó cómo iba a ser la evolución, que tenía que hacer las cosas al pie de la letra, las revisiones...
Sobre las 16h paso Resa, me dijo que me bajarían la segunda y que subirían a por mi a cosa de las 18h, o un poquito antes, pero subieron a las 17.25, me puse muy nerviosa y me eché a llorar, mi madre al verme, fue detrás; no vi a mi marido porque estaba tomando café (como estaba en que me bajarían más tarde, aprovechó) así que el disgusto que me cogí fue tremendo, luego me contaron que nada más cerrarse el ascensor apareció él y quería ir detrás, pero, no podía bajar.
Me dejaron un poquito en la puerta del quirófano mientras oía cómo despertaban a la persona que estaba dentro, luego nos cruzamos y él me saludó con la mano y me dijo algo así como que todo iba a ir bien (qué espabilado estaba!), al momento me dijeron que iban a limpiar el quirófano y que ya me pasaban, se presentó la dra. Bono, muy maja, por cierto, y al poco apareció Fraguas, que intentaba animarme, le volví a decir que estaba muy nerviosa y me comentó que prefería no ponerme nada para los nervios porque luego si no, iba a tener el despertar peor, así que le dije que vale (con el miedo que le tenía yo al dormirme y al despertarme). Vi a Resa, y ya me pasaron al quirófano, me cambié a la mesa de operaciones, me pusieron las pegatinitas en el pecho, lo de las pulsaciones en el dedo, me sujetaorn el brazo izquierdo, me pusieron el aparato de la tensión en el derecho, y cuando me quise dar cuenta, me pusieron la mascarilla que yo pensaba que era la anestesia, pero no, ya me la habían pinchado, eso era óxigeno. No me enteré de nada, de pronto, como en una siesta, empecé a escuchar mi nombre, me volvía a quedar dormida, y a la segunda que lo volví a escuchar, empecé a sentir un dolor muy fuerte en la tripa y dije "me duele", oí que me decían, "tranquila, que ahora te ponemos algo para que se te pase", lo siguiente que recuerdo es que vi a mi madre, y por fin a mi marido que me dio un beso. Luego ya me llevaron al despertar, recuerdo que a las 20.35 abrí los ojos como platos y me dije "ya estoy bien, quiero irme p'arriba" pero todavía me tuvieron allí un rato más. Me subieron a la habitación a las 21.15 con más ganas de charla que toda mi familia junta, hablé por teléfono con mi padre, que no había podido ir, y al poco rato ya nos dejaron a mi marido y a mi tranquilos. La noche fue mala, la verdad, pero no porque tuviera dolores, si no por los gases, que son terribles. Al final hice pis en la cuña porque ni me dejaron moverme, ni yo tenía cuerpo para ello. Cada hora o hora y poco me despertaba y a hacer pis, y así toda la noche.
El jueves ya me pude levantar y empecé a soltar gases, qué alivio!!! por la tarde me dieron el vasito de agua, que bebí con más miedo que ná, pero que me supo rico. Por la noche me trajeron un zumo, de piña, mi favorito, estaba fresquito mmmm!!! pero bebí poco porque me quedé dormida, la noche la pasé mucho mejor, me desperté un par de veces nada más y amanecí súper bien de molestias. Lo peor el drenaje, que es muy incómodo, cuando me lo quitaron me quedé en la gloria...
Me pude duchar, me hicieron la cura y a cosa de las 11 dejamos la habitación, pasamos por administración y a cosa de las 11 y media nos pusimos en camino a Madrid, el viaje bien, tuvimos que parar un par de veces porque tenía los gases atravesados jajajajajaja.
Al llegar a casa, me meti en la cama y me eché una siesta de dos horas que me sentó de maravilla. Y aquí estoy hoy, muchísimo mejor de las molestias, ya me he tomado un zumo de naranja y ahora estoy con un colacao fresquito que me está sabiendo de maravilla.
Sólo hay una cosa que noto rara, y es que el agua me huele diferente, al abrir el grifo, me sube un olor extraño, no sabría definirlo exactamente, como a plástico, o algo así, pero luego no me sabe mal, supongo que será por algo de la anestesia, no sé, espero que se me pase...
Siento que la parrafada sea tan larga, pero es que había muchas cosas que contar. Resumiento, estoy feliz, con muchas ganas de que pase este primer mes de adaptación y empezar a llevar una vida normal!!
Rosy y yo nos conocimos el miércoles (y a Vane también) la ví súper bien, y me animó mucho, aunque mis nervios seguía ahí (el lunes cuando ingresó me fue contando por wassap todo lo que le iban haciendo, así que, genial, según me iba pasando a mí, ya sabía qué era lo que venía después).
El ingreso lo hicimos bastante rápido. Mientras estábamos esperando, llegaron mis suegros, que venían en AVE desde Córdoba; al poco nos acompañaron a la habitación, me dieron la 407, que estaba justo enfrente de la que le dieron a Rosy. Cuando llegué allí y vi la cama y el camisón me volvió a entrar otro tembleque, pensaba "ay, madre, que voy, que voy". Pedí un camisón más grande porque veia que no me entraba el que habia, pero me dijeron que lo debia atar al cuello para que luego en el quirófano fuera más fácil quitarlo, que después de la operación me darían uno "decente".
Al poquito de estar allí me tomaron la tensión y las pulsaciones, la enfermera me preguntó si estaba nerviosa, le dije que sí (se me veía a la legua jeje), a los pocos minutos entró Fraguas (qué personajillo, me encantó!!) y el hematólogo; les costó dar con la vena, qué raro en mi... dolió un poquito y luego escocía, pero se pasó rápido. Me dijeron que esa vena había que cudarla, que sería muy complicado coger otra; ya no me dejaron moverme de la cama, pero es que llevaba las bragas puestas, y me hacia pis, así que, al final me levanté, mi marido cogió la bolsa de suero y nos fuimos a hacer pis, de pronto me miré la mano de la vía y se me había llenado de sangre, me cagué de miedo porque pensé que me había cargado la vena, le dije a mi marido "corre, vamos a la cama y le decimos a al enfermera que es que he movido la mano" jajajajaja, y nada, me dijeron que es que había bajado la mano muy rápido, puff, me nos mal, jajajaja.
África, creo que pasó después a darme el consentimiento de la anestesia, a darme los dos dosieres de pautas (uno para los días posteriores a la cirugia y otro para las próximas semanas y la adaptación a la alimentación)
Después vino el psiquiatra, que hablaba muy bajito y pausado, me preguntó que por qué me quería operar, que cuánto pesaba, si habia tenido problemas de anorexia o bulimia... le comenté el problema de ansiedad que habia tenido por la comida, pero al tenerlo controlado, todo bien. Le dije que estaba muy nerviosa y me tranquilizó, o lo intentó, jeje.
El último en pasarse fue el internista que me pregunto si sabía en qué consistía mi operación, me explicó cómo iba a ser la evolución, que tenía que hacer las cosas al pie de la letra, las revisiones...
Sobre las 16h paso Resa, me dijo que me bajarían la segunda y que subirían a por mi a cosa de las 18h, o un poquito antes, pero subieron a las 17.25, me puse muy nerviosa y me eché a llorar, mi madre al verme, fue detrás; no vi a mi marido porque estaba tomando café (como estaba en que me bajarían más tarde, aprovechó) así que el disgusto que me cogí fue tremendo, luego me contaron que nada más cerrarse el ascensor apareció él y quería ir detrás, pero, no podía bajar.
Me dejaron un poquito en la puerta del quirófano mientras oía cómo despertaban a la persona que estaba dentro, luego nos cruzamos y él me saludó con la mano y me dijo algo así como que todo iba a ir bien (qué espabilado estaba!), al momento me dijeron que iban a limpiar el quirófano y que ya me pasaban, se presentó la dra. Bono, muy maja, por cierto, y al poco apareció Fraguas, que intentaba animarme, le volví a decir que estaba muy nerviosa y me comentó que prefería no ponerme nada para los nervios porque luego si no, iba a tener el despertar peor, así que le dije que vale (con el miedo que le tenía yo al dormirme y al despertarme). Vi a Resa, y ya me pasaron al quirófano, me cambié a la mesa de operaciones, me pusieron las pegatinitas en el pecho, lo de las pulsaciones en el dedo, me sujetaorn el brazo izquierdo, me pusieron el aparato de la tensión en el derecho, y cuando me quise dar cuenta, me pusieron la mascarilla que yo pensaba que era la anestesia, pero no, ya me la habían pinchado, eso era óxigeno. No me enteré de nada, de pronto, como en una siesta, empecé a escuchar mi nombre, me volvía a quedar dormida, y a la segunda que lo volví a escuchar, empecé a sentir un dolor muy fuerte en la tripa y dije "me duele", oí que me decían, "tranquila, que ahora te ponemos algo para que se te pase", lo siguiente que recuerdo es que vi a mi madre, y por fin a mi marido que me dio un beso. Luego ya me llevaron al despertar, recuerdo que a las 20.35 abrí los ojos como platos y me dije "ya estoy bien, quiero irme p'arriba" pero todavía me tuvieron allí un rato más. Me subieron a la habitación a las 21.15 con más ganas de charla que toda mi familia junta, hablé por teléfono con mi padre, que no había podido ir, y al poco rato ya nos dejaron a mi marido y a mi tranquilos. La noche fue mala, la verdad, pero no porque tuviera dolores, si no por los gases, que son terribles. Al final hice pis en la cuña porque ni me dejaron moverme, ni yo tenía cuerpo para ello. Cada hora o hora y poco me despertaba y a hacer pis, y así toda la noche.
El jueves ya me pude levantar y empecé a soltar gases, qué alivio!!! por la tarde me dieron el vasito de agua, que bebí con más miedo que ná, pero que me supo rico. Por la noche me trajeron un zumo, de piña, mi favorito, estaba fresquito mmmm!!! pero bebí poco porque me quedé dormida, la noche la pasé mucho mejor, me desperté un par de veces nada más y amanecí súper bien de molestias. Lo peor el drenaje, que es muy incómodo, cuando me lo quitaron me quedé en la gloria...
Me pude duchar, me hicieron la cura y a cosa de las 11 dejamos la habitación, pasamos por administración y a cosa de las 11 y media nos pusimos en camino a Madrid, el viaje bien, tuvimos que parar un par de veces porque tenía los gases atravesados jajajajajaja.
Al llegar a casa, me meti en la cama y me eché una siesta de dos horas que me sentó de maravilla. Y aquí estoy hoy, muchísimo mejor de las molestias, ya me he tomado un zumo de naranja y ahora estoy con un colacao fresquito que me está sabiendo de maravilla.
Sólo hay una cosa que noto rara, y es que el agua me huele diferente, al abrir el grifo, me sube un olor extraño, no sabría definirlo exactamente, como a plástico, o algo así, pero luego no me sabe mal, supongo que será por algo de la anestesia, no sé, espero que se me pase...
Siento que la parrafada sea tan larga, pero es que había muchas cosas que contar. Resumiento, estoy feliz, con muchas ganas de que pase este primer mes de adaptación y empezar a llevar una vida normal!!
martes, 29 de mayo de 2012
Con un pie dentro
Mañana es el gran día. Estoy muy nerviosa y el estómago me da botecitos.
Ya he preparado la maleta (llevo más de aseo que de ropa jeje). Saldremos de Madrid sobre las 8 de la mañana para llegar allí a las 11 y algo; quiero conocer a Roser, una forera coj*****, que fue operada ayer, y que está genial. Según iban pasando las cosas, me las contaba por wassap, así que ya sé cómo va a ser el ingreso y las horas previas. A las pocas horas de operada ya me mandó un mensaje ella misma, no me podía creer que ya estuviera tan espabilada. Yo quiero una recuperación como la suya!!!
Los días de líquidos no han sido muy malos, aunque hoy tengo más hambre, pero no lo he llevado mal, pensé que sería peor.
En fin, espero poder contaros prontito que todo ha salido bien y que estoy genial.
Un beso muy fuerte para tod@s. Muchas gracias por todos este tiempo leyendo y compartiendo conmigo vuestras-nuestras historias. Nos leemos a la vuelta!!!
Ya he preparado la maleta (llevo más de aseo que de ropa jeje). Saldremos de Madrid sobre las 8 de la mañana para llegar allí a las 11 y algo; quiero conocer a Roser, una forera coj*****, que fue operada ayer, y que está genial. Según iban pasando las cosas, me las contaba por wassap, así que ya sé cómo va a ser el ingreso y las horas previas. A las pocas horas de operada ya me mandó un mensaje ella misma, no me podía creer que ya estuviera tan espabilada. Yo quiero una recuperación como la suya!!!
Los días de líquidos no han sido muy malos, aunque hoy tengo más hambre, pero no lo he llevado mal, pensé que sería peor.
En fin, espero poder contaros prontito que todo ha salido bien y que estoy genial.
Un beso muy fuerte para tod@s. Muchas gracias por todos este tiempo leyendo y compartiendo conmigo vuestras-nuestras historias. Nos leemos a la vuelta!!!
miércoles, 23 de mayo de 2012
Me quedan 7 días
No puedo creer lo rápido que ha pasado el tiempo, lo veía tan lejano, tan inalcanzable que me siento como en una nube.
Pensaba que iba a estar más nerviosa, pero yo lo llamaría más bien incertidumbre y, algo de miedo. No sé lo que me espera después, llevo sufriendo tantos años mi obesidad que no pienso que me pueda pasar a mi esas historias que leo tan bonitas, llenas de esperanza. Teng o miedo de fracasar, de no poder llevar a cabo las pautas de esta operación, de volver a engordar, fracaso, fracaso, fracaso... maldita palabra!!! y maldita mi inseguridad, que es la que me causa el 90% de mis miedos.
Estoy animada, pero cagada de miedo!!
Tengo comprado los líquidos que voy a tomar antes de la operación, zumos de diferentes sabores (uno es de maracuyá y está de muerrrrteee), gazpacho, horchata, hice una olla de caldo de carne que tengo congelado, nestea, aquarius... ah! y flashes (los politos esos de hielo metidos en plástico que te destroza las comisuras de los labios). No he comprado leche porque no me suele sentar muy bien. No sé si tendré hambre, o si lo sobrellevaré, pero hay que hacerlo, así que, si hay hambre, a beber lo que se pueda.
Este fin de semana haré sesión de depilación intensiva, porque como me vean así en quirófano, salen escopeteados jajaja!! y de belleza, nada más, que tampoco vamos a un concurso de belleza, sólo a operarnos. Lo que sí que hice hace un par de semanas fue teñirme el pelo, porque lo llevo de un tono rojizo, para que fuera perdiendo el exceso de rojo y no ir manchando las sábanas ni las toallas de la clínica.
Y por ahora poco más, la verdad. Intento estar con la cabeza ocupada para no darle la oportunidad de pensar cosas feas, que me conozco y soy la reina del catastrofismo... paciencia, que es la madre de todas las ciencias.
Pensaba que iba a estar más nerviosa, pero yo lo llamaría más bien incertidumbre y, algo de miedo. No sé lo que me espera después, llevo sufriendo tantos años mi obesidad que no pienso que me pueda pasar a mi esas historias que leo tan bonitas, llenas de esperanza. Teng o miedo de fracasar, de no poder llevar a cabo las pautas de esta operación, de volver a engordar, fracaso, fracaso, fracaso... maldita palabra!!! y maldita mi inseguridad, que es la que me causa el 90% de mis miedos.
Estoy animada, pero cagada de miedo!!
Tengo comprado los líquidos que voy a tomar antes de la operación, zumos de diferentes sabores (uno es de maracuyá y está de muerrrrteee), gazpacho, horchata, hice una olla de caldo de carne que tengo congelado, nestea, aquarius... ah! y flashes (los politos esos de hielo metidos en plástico que te destroza las comisuras de los labios). No he comprado leche porque no me suele sentar muy bien. No sé si tendré hambre, o si lo sobrellevaré, pero hay que hacerlo, así que, si hay hambre, a beber lo que se pueda.
Este fin de semana haré sesión de depilación intensiva, porque como me vean así en quirófano, salen escopeteados jajaja!! y de belleza, nada más, que tampoco vamos a un concurso de belleza, sólo a operarnos. Lo que sí que hice hace un par de semanas fue teñirme el pelo, porque lo llevo de un tono rojizo, para que fuera perdiendo el exceso de rojo y no ir manchando las sábanas ni las toallas de la clínica.
Y por ahora poco más, la verdad. Intento estar con la cabeza ocupada para no darle la oportunidad de pensar cosas feas, que me conozco y soy la reina del catastrofismo... paciencia, que es la madre de todas las ciencias.
jueves, 17 de mayo de 2012
Como un perro
Así es como me he sentido esta mañana cuando he ido a la revisión del endocrino de la Seguridad Social.
Aunque yo tengo ya mis análisis hechos, mi decisión tomada, mi fecha de la operación confirmada, tenía pendiente la revisión que me dió el endocrino cuando fui en noviembre.
Mi médico de cabecera me recomendó que fuera a la consulta para contarle lo de la operación, total, que así he hecho. Hemos ido mi marido y yo, que con eso de estar en paro, el pobre me puede acompañar a todos lados.
Sale la enfermera, me coge la hoja de la cita, a los pocos minutos abre la puerta, me dice que pase. Saludo con educación, me siento, la enfermera me dice que pase por báscula (140,6k) y mientras la doctora mirando en el ordenador y sacando mis analíticas (no me he hecho las que ella me mandó porque tengo las mismas hechas para el preoperatorio), yo creo que ahí ha entrado en mi historial y ya ha leído algo de la cirugía.
Total, que me vuelvo a sentar, y al verla mirando lo de las analíticas le digo que no las he hecho porque las tengo recientes, y me dice que ya lo ve, y que le cuente.
Le digo que después de mucho pensar y de darme cuenta que no soy capaz de seguir una dieta y mantenerla, que habíamos optado por la cirugía, pero que por el tiempo de espera de la SS había decido hacerlo por privado, que ya tenía todo preparado y la cirugía programada para el 30 de este mes.
Va la tía, suelta el boli en la mesa, cruza los dedos de sus manos y me pregunta que quién pienso que me va a hacer el seguimiento de la cirugía, le contesto que, aunque tengo cubierto año y medio con el cirujano que me opera, me gustaría que el seguimiento me lo hicieran allí, que yo sólo me opero por privado por la rapidez. Y, atención, me hace caidita de ojos, y me dice todo chula que si no me doy cuenta que eso que le estoy diciendo no tiene sentido, me he quedado perpleja, alucinada, no sabía ni qué contestar, simplemente le he dicho que yo me opero por privado por el tiempo, nada más. Debe ser que le ha sentado mal que no siga sus protocolos porque si no, es que no entiendo nada.
Después me ha dicho que ella el seguimiento no me lo va a hacer, que si acaso tendré que ir al hospital, digo, pues bueno, a mí mientras me hagan mi seguimiento... y que ese volante lo da ella, que tendría que ir después de la cirugía para que me lo dé, y ahí daba ella por terminada la consulta. Claro, me he quedado tan descolocada que le he preguntado que cómo hago entonces, que si me da cita ella para que vuelva o si iba allí sin cita sólo a recoger el volante, o qué, y de nuevo toda chula me dice que eso tengo que ir al médico de cabecera, que me mande a ella, y que ya ella me manda al hospital. Vamos a ver, tontalculo!!! estoy en tu consulta diciéndote que tengo la cirugía el día 30, que carajo te cuesta darme ya el volante del hospital sabiendo que tardan meses en darte la cita...
Ahh! y lo mejor de todo, después de decirme que no tenía sentido hacerme seguimiento por la SS cuando me opero por privado me suelta que no me recomienda para nada que lo haga por privado, toma ya!! ahi, animando a una persona que está cagada de miedo, sí señor, qué psicología.
Aquí ya mi marido le ha saltado con toda la educación del mundo que ya llevo muchos años asi, que ya lo he intentado, cómo me encuentro y que la decisión estaba tomada, que esperar los 2 ó 3 años, que, para mi pues que no (ya no es sólo el físico, tengo dolores y psicológicamente empiezo a estar tocada); y le dice ella "ya, pero es que en esos 2 ó 3 años ella puede perder 10 kilos", claro, los puedo perder, pero no te meten en lista de espera, esta mujer se ha creído que yo voy de nuevas, que no estoy informada de las cosas, que no sé cómo van por un lado y por otro, que si no pierdo x kilos no me van a meter en lista de espera, y, vamos a ver, si yo he recurrido a la cirugía es porque no soy capaz de perder peso haciendo dieta, que esto no es un capricho, que no es como ir a la peluquería a hacerse unas mechas.
He salido de allí alucinada, y en cuanto he pisado la calle me he echado a llorar de la impotencia y de la rabia.
Me he quedado con ganas de decirle un montón de cosas, pero como me va a tocar volver a verla para que me dé el volante del hospital, me he tenido que morder la lengua, pero, entre ellas le hubiera dicho que si se cree que me sobra el dinero (me opero gracias al enorme esfuerzo de mis padres, que van a sacrificar muchas cosas por pagarme la operación) si fuera rica no estaría mendigando un seguimiento por la SS, tendría dinero para un seguro médico, y lo más importante, yo PAGO TODOS LOS MESES MI SEGURIDAD SOCIAL con mi nómina, y tengo derecho a recibir la atención médica que necesito, y si es por ponerse chulos, su nómina sale de la mía y de la de mucha gente como yo.
No os podéis imaginar lo mal que me ha hecho sentir. Me siento muy, pero que muy afortunada de poder operarme tan rápido, y esta persona me ha hecho sentir como si estuviera haciendo mal, me ha hecho sentir culpable de mi decisión, me ha tratado MAL.
Aunque yo tengo ya mis análisis hechos, mi decisión tomada, mi fecha de la operación confirmada, tenía pendiente la revisión que me dió el endocrino cuando fui en noviembre.
Mi médico de cabecera me recomendó que fuera a la consulta para contarle lo de la operación, total, que así he hecho. Hemos ido mi marido y yo, que con eso de estar en paro, el pobre me puede acompañar a todos lados.
Sale la enfermera, me coge la hoja de la cita, a los pocos minutos abre la puerta, me dice que pase. Saludo con educación, me siento, la enfermera me dice que pase por báscula (140,6k) y mientras la doctora mirando en el ordenador y sacando mis analíticas (no me he hecho las que ella me mandó porque tengo las mismas hechas para el preoperatorio), yo creo que ahí ha entrado en mi historial y ya ha leído algo de la cirugía.
Total, que me vuelvo a sentar, y al verla mirando lo de las analíticas le digo que no las he hecho porque las tengo recientes, y me dice que ya lo ve, y que le cuente.
Le digo que después de mucho pensar y de darme cuenta que no soy capaz de seguir una dieta y mantenerla, que habíamos optado por la cirugía, pero que por el tiempo de espera de la SS había decido hacerlo por privado, que ya tenía todo preparado y la cirugía programada para el 30 de este mes.
Va la tía, suelta el boli en la mesa, cruza los dedos de sus manos y me pregunta que quién pienso que me va a hacer el seguimiento de la cirugía, le contesto que, aunque tengo cubierto año y medio con el cirujano que me opera, me gustaría que el seguimiento me lo hicieran allí, que yo sólo me opero por privado por la rapidez. Y, atención, me hace caidita de ojos, y me dice todo chula que si no me doy cuenta que eso que le estoy diciendo no tiene sentido, me he quedado perpleja, alucinada, no sabía ni qué contestar, simplemente le he dicho que yo me opero por privado por el tiempo, nada más. Debe ser que le ha sentado mal que no siga sus protocolos porque si no, es que no entiendo nada.
Después me ha dicho que ella el seguimiento no me lo va a hacer, que si acaso tendré que ir al hospital, digo, pues bueno, a mí mientras me hagan mi seguimiento... y que ese volante lo da ella, que tendría que ir después de la cirugía para que me lo dé, y ahí daba ella por terminada la consulta. Claro, me he quedado tan descolocada que le he preguntado que cómo hago entonces, que si me da cita ella para que vuelva o si iba allí sin cita sólo a recoger el volante, o qué, y de nuevo toda chula me dice que eso tengo que ir al médico de cabecera, que me mande a ella, y que ya ella me manda al hospital. Vamos a ver, tontalculo!!! estoy en tu consulta diciéndote que tengo la cirugía el día 30, que carajo te cuesta darme ya el volante del hospital sabiendo que tardan meses en darte la cita...
Ahh! y lo mejor de todo, después de decirme que no tenía sentido hacerme seguimiento por la SS cuando me opero por privado me suelta que no me recomienda para nada que lo haga por privado, toma ya!! ahi, animando a una persona que está cagada de miedo, sí señor, qué psicología.
Aquí ya mi marido le ha saltado con toda la educación del mundo que ya llevo muchos años asi, que ya lo he intentado, cómo me encuentro y que la decisión estaba tomada, que esperar los 2 ó 3 años, que, para mi pues que no (ya no es sólo el físico, tengo dolores y psicológicamente empiezo a estar tocada); y le dice ella "ya, pero es que en esos 2 ó 3 años ella puede perder 10 kilos", claro, los puedo perder, pero no te meten en lista de espera, esta mujer se ha creído que yo voy de nuevas, que no estoy informada de las cosas, que no sé cómo van por un lado y por otro, que si no pierdo x kilos no me van a meter en lista de espera, y, vamos a ver, si yo he recurrido a la cirugía es porque no soy capaz de perder peso haciendo dieta, que esto no es un capricho, que no es como ir a la peluquería a hacerse unas mechas.
He salido de allí alucinada, y en cuanto he pisado la calle me he echado a llorar de la impotencia y de la rabia.
Me he quedado con ganas de decirle un montón de cosas, pero como me va a tocar volver a verla para que me dé el volante del hospital, me he tenido que morder la lengua, pero, entre ellas le hubiera dicho que si se cree que me sobra el dinero (me opero gracias al enorme esfuerzo de mis padres, que van a sacrificar muchas cosas por pagarme la operación) si fuera rica no estaría mendigando un seguimiento por la SS, tendría dinero para un seguro médico, y lo más importante, yo PAGO TODOS LOS MESES MI SEGURIDAD SOCIAL con mi nómina, y tengo derecho a recibir la atención médica que necesito, y si es por ponerse chulos, su nómina sale de la mía y de la de mucha gente como yo.
No os podéis imaginar lo mal que me ha hecho sentir. Me siento muy, pero que muy afortunada de poder operarme tan rápido, y esta persona me ha hecho sentir como si estuviera haciendo mal, me ha hecho sentir culpable de mi decisión, me ha tratado MAL.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)